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viernes, 10 abril 2009

Los niños con escaso autocontrol tienen más probabilidades de ser adolescentes con sobrepeso

¿Su hijo tiene dificultades mayores que las normales para resistir una tentación? Ya sea con juguetes o con la comida esta incapacidad para esperar puede conducir al aumento de peso a medida que los niños se acercan a la adolescencia.
Los niños jóvenes que muestran una incapacidad para postergar la gratificación parecen predispuestos a tener exceso de peso en los años previos a la adolescencia, según afirman investigadores de la Universidad de Michigan.
En un estudio que publica la edición de abril de la revista Pediatrics and Adolescent Medicine, de la Asociación Médica de Estados Unidos, los investigadores usaron una tarea de espera para medir la capacidad de los niños de 4 años para postergar su gratificación.
A los niños se les pidió que eligieran entre caramelos, galletitas con forma de animales o rosquillas como su comida favorita, y se les dejó con dos platos de diferentes cantidades de la comida.
A los participantes se les dijo que se les permitiría comer una cantidad más grande de la comida elegida si esperaban hasta que volviera la persona que hacía el examen. Si no podían esperar hasta que retornara esa persona, podían sonar una campanilla para llamarla a que volviera a la sala, y en ese momento podían comer la cantidad más chica.
De los 805 niños y niñas que participaron, el 47 % falló en la prueba, ya sea porque hicieron sonar la campanilla antes de que transcurriera el período de espera de siete minutos, o porque comenzaron a comer de manera espontánea, porque se impacientaron, porque fueron a la puerta o llamaron al padre o la madre o la examinadora.
Los niños y niñas que mostraron una capacidad limitada para postergar la gratificación tuvieron 29 % más probabilidades de tener exceso de peso a los 11 años de edad que los que pudieron demorar la gratificación, dijo Julie Lumeng, una pediatra especializada en desarrollo y conducta en el Sistema de Salud de la Universidad de Michigan, y una de las autoras del estudio.
El estudio procuró controlar los efectos de la educación dada por los padres y las madres, preguntándoles si esperaban que sus niños demoraran la gratificación con la comida, por ejemplo, no permitiéndoles que comieran bocadillos cada vez que tuvieran el antojo. Los investigadores encontraron que la respuesta de la madre no tenía impacto en la relación entre la capacidad del niño para demorar la gratificación y su riesgo de alcanzar un exceso de peso.
POSBILIDADES
El estudio sugiere que si las familias quieren reducir el riesgo de obesidad en sus niños deberían enseñarle a que postergue la gratificación y deben ser los padres y madres mismos los modelos de esa conducta, dijo Lumen.
Hay técnicas de crianza que pueden ayudar a que los niños desarrollen la capacidad para postergar la gratificación, indicaron los autores. Algunas estrategias que se han descrito en estudios anteriores incluyen el que se mantenga el objeto deseado, en este caso la comida, afuera de la vista y por lo tanto lejos de la atención del niño, o distraerle la atención de la comida hacia otra actividad que le interese.
Otra posibilidad es, simplemente, establecer una estructura lógica para los bocadillos y las horas de comer, de manera que el niño aprenda que no debe comer a cada momento que lo desee, sino que debe esperar hasta la próxima hora de merienda o comida, añadieron los autores.
TECNICAS UTILES
* Si el niño pide constantemente las galletitas que están sobre la mesada, póngalas fuera de su vista.
* Atraiga la atención del niño hacia otras actividades si todavía no es la hora de comer.
* Establezca una estructura para las comidas y las meriendas. Si la hora de la merienda es a las tres de la tarde y no es probable que el niño esté realmente hambriento, enséñele a que espere un poco.
* Algunos niños y niñas, independientemente de lo que hagan los padres, pueden tener muchas dificultades para postergar la gratificación. La mejor solución para algunas familias puede ser que no tengan en la casa las comidas que más los tientan.
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