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La nutrición influye en el surgimiento del cáncer pero también en su prevención. Y resulta que disfrutar de una fruta deliciosa ayuda a esquivar a esta patología. Un puñado de arándanos al día evita el surgimiento del cáncer, concluyó una investigación.

Los autores de la Universidad de Alabama (Estados Unidos) incluso aconsejaron apilar esta nutritiva fruta en el freezer. "Pueden ser frizadas para aprovecharlas a lo largo del año. Para hacerlo, conviene ponerlas en una bandeja y, una vez que estén congeladas, guardarlas en una bolsa o contenedor hermético. Luego hay que lavarlas con agua antes de comerlas", aconsejó la especialista Laura Newton.

Newton aclaró que conviene evitar los jugos de arándanos ya que son nutritivos pero suelen contener menos fibras que la fruta entera. Además, estos productos generalmente incluyen azúcar o jaleas agregadas y esto no contribuye a la buena alimentación. Por ese motivo recomendó comerlos frescos.

Además, los arándanos no son frutas que engordan demasiado. De hecho, una porción que corresponde a una taza contiene tan solo 80 calorías. También contienen mucha vitamina C, que fortalece las defensas del cuerpo y ayuda a la absorción del hierro.

PODER ANTIOXIDANTE.  La clave del poder anti-cancerígeno de los arándanos se encuentra en su capacidad antioxidante, en los flavonoides y en otros nutrientes y vitaminas que evitan el daño celular.  "Los antioxidantes protegen a las células al estabilizar los radicales libres, previniendo algo del daño que generan", detalló Newton.

Estos radicales libres son átomos muy reactivos que en cercanía de las células generan daños que pueden conducir al cáncer. De hecho, los especialistas recomiendan una dieta rica en frutas y vegetales por su capacidad de anular a estos radicales.

"Los estudios sugieren que los anti-oxidantes previenen el daño de los radicales libres que se asocia al cáncer", concluyó Newton. 

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