Lo primero de todo es aplicar hielo en la zona golpeada para que no suba la inflamación. Luego, pica perejil y mézclalo con mantequilla, y unta la pasta por la zona dolorida. Este 'aceite de perejil' tiene un efecto vasoconstrictor que impulsa la circulación de la sangre y evita que se quede estancada en un solo lugar, de forma que se evita la formación del poco estético moretón.